
Encarga las invitaciones nada más anunciar tu boda. Es preferible tenerlas en casa y decidir cuando las mandas, que estar pendiente de que te las entreguen. Pueden surgir imprevistos de última hora que alteren tus nervios, como que haya un error a la hora de imprimir o que el texto tenga cualquier errata o confusión.
Para los sellos de las invitaciones, lleva el sobre a Correos para que te lo pesen y te den los que necesites. No te olvides de hacer lo mismo con el sobre de contestación. ¿Un plus? Si eres detallista métete en http://www.correos.es/ y diseña tu propio sello con el dibujo que mas te guste: la finca dónde que te casas o algún detalle especial de tu boda como ya os enseñamos en otro post.

Al escribir las direcciones en las invitaciones, hazlo con una pluma. Puedes comprar tinta en la misma tonalidad que el forro del sobre, quedará ideal.
No te olvides de incluir el remite, es muy importante, porque si mandas alguna invitación con errores en la dirección y no lo incluyes, Correos no sabrá donde devolverlas y tú no sabrás a que invitado no le ha llegado.










